19 de mayo de 2012
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La resonancia magnética por imágenes, también llamada RMI, es un método para producir imágenes precisas de los órganos internos del cuerpo.
Estas imágenes son de gran utilidad para el diagnóstico precoz de muchas enfermedades y para una localización precisa de las lesiones en los distintos órganos.
La RMI produce imágenes del cerebro y de la médula espinal. Por esa razón, los médicos frecuentemente usan RMI para examinar cráneo, cuello y columna.
RMI es útil en el diagnóstico de muchas patologías, entre ellas:
Debido al campo magnético del equipo, en algunos pacientes no se puede hacer un estudio de Resonancia Magnética. Esto incluye pacientes con marcapasos, neuro-estimuladores, implantes cocleares, cuerpos metálicos extraños en los ojos o clips metálicos ferromagnéticos.
Por ese motivo la historia clínica del paciente ayuda a los doctores a determinar si un estudio de Resonancia Magnética por Imágenes es o no apropiado.
Algunos estudios requieren el uso de un agente de contraste. El contraste es un líquido que ayuda a ver más claramente los detalles de la imagen de la RMI.
El médico inyecta el contraste en una vena del brazo o de la pierna, el líquido no causa dolor, ni reacciones alérgicas ya que no es iodado.
Los pacientes deben seguir su rutina habitual, comer normalmente y tomar su medicación regular. Sólo en los casos que se quiere anestesia general debe convenir 8hs de ayuno y electrocardiograma.
Cuando el paciente llega para un estudio de RMI el médico radiólogo o el técnico le explica el procedimiento.
El paciente debe quitarse cualquier objeto de metal, tales como:
Alhajas, relojes, hebillas para el cabello, anteojos, dentaduras postizas y cualquier elemento que contenga partes metálicas.
También debe dejar fuera del recinto del resonador sus tarjetas de crédito, ya que se borraría la información magnética de las mismas.
Un técnico ubica al paciente en una camilla angosta, con los brazos a los costados del cuerpo, la cabeza en una almohadilla.
La camilla se desliza y coloca al paciente dentro del tubo del equipo, a pesar de que el paciente no puede ver a nadie, es constantemente observado, y puede hablar con los doctores y técnicos en cualquier momento. Durante el estudio no se siente nada.
Escuchará una variedad de ruidos o zumbidos que son las ondas de radiofrecuencia que comienzan o se detienen periódicamente.
El médico radiólogo examina constantemente las imágenes para determinar su utilidad y calidad. Si es necesario se harán nuevas tomas.
Generalmente el estudio demora aproximadamente una hora.
Finalizado el mismo, puede regresar a su casa y continuar con su vida normal.
Si el paciente lo desea puede ser acompañado dentro de la sala.
Es un examen de resonancia nuclear magnética que se realiza en un equipo que posee una amplia apertura en los 4 costados y en el que se pueden realizar todas las aplicaciones clínicas de los resonadores superconductivos con las ventajas del diseño abierto: imágenes con la calidad que los médicos necesitan, obtenidas con la tranquilidad y confort que sus pacientes anhelan, sin la ansiedad que generan los resonadores cerrados.
Es un examen ideal en caso de pacientes claustrofóbicos, pediátricos o de gran talla (hasta 230 kg. ) , eliminando la necesidad de la anestesia.
La RMI emplea un gran magneto que envuelve al paciente, ondas de radiofrecuencia y una computadora. La RMI no utiliza Rayos X para producir imágenes.
En algunos estudios se utilizan bobinas, llamadas de "superficie", para mejorar la calidad de la imagen: se colocan sobre el paciente cerca de la parte del cuerpo que se desea estudiar.
Ella no molesta para nada al paciente.
Una computadora procesa los datos de la bobina y la proyecta en una pantalla de televisión.
Crear una imagen de RMI es como tomar un corte del cuerpo y hacer una foto de él. La RMI puede producir estos cortes en cualquier plano a través del cuerpo.
Un médico radiólogo interpreta las imágenes producidas por el equipo de Resonancia que informa sobre los hallazgos del estudio al médico de cabecera del paciente.
Numerosos estudios fueron hechos en RMI antes de que fuera aprobada para el uso médico.
Estudios realizados en personas que trabajan en contacto con campos magnéticos demuestran que la RMI es completamente segura.
Los beneficios de la RMI son muchos. Los estudios son completamente indoloros.
Ofrecen al paciente el beneficios de imágenes finalmente detalladas, que puede reducir la necesidad de cirugía exploradora para el diagnóstico de algunas enfermedades.
La aplicación oportuna, por una indicación médica apropiada, puede establecer un diagnóstico precoz de una enfermedad, aumentando las posibilidades de un tratamiento eficaz.
Cualquier pregunta que usted desee hacer sobre la RMI será atendida por nuestro médico radiólogo.