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La fermentación es la transformación que sufren los alimentos por la acción de las bacterias y las levaduras. Durante este proceso, los azúcares se convierten en ácidos, gas o alcohol, que actúan como conservantes naturales del alimento, por lo que la fermentación ha sido utilizada desde la antigüedad como una forma de conservar los alimentos por más tiempo. 

El pan, el queso y las bebidas alcohólicas son algunos ejemplos de alimentos fermentados, pero en los últimos años se han añadido otros como el kéfir, el chucrut, o el té kombucha que poseen grandes beneficios para la salud intestinal: 

  • Mejoran la digestión: los probióticos presentes en los alimentos fermentados eliminan toxinas y gérmenes, evitando que se acumulen y dañen los intestinos. 
  • Ayudan a prevenir el cáncer: al eliminar toxinas y gérmenes, los probióticos protegen las células del intestino, reduciendo los daños y evitando la aparición de tumores.
  • Mejoran el sistema inmune: las colonias de bacterias benéficas de los intestinos mejoran la respuesta inmune del cuerpo, al estimular la producción de glóbulos blancos, organismos destinados a combatir gérmenes e infecciones.
  • Combaten las alergias: las reacciones alérgicas se deben a un desbalance en el sistema inmunológico. Ante ello, una cantidad adecuada de probióticos en el intestino es capaz de regular su funcionamiento y disminuir este tipo de episodios.
  • Reducen el colesterol malo: el consumo regular de probióticos reduce significativamente los niveles de colesterol LDL debido a que modifica la forma en la que las grasas son metabolizadas en el intestino. 

Si bien la ingesta de alimentos fermentados puede contribuir a mejorar la composición y función de la microbiota intestinal, para potenciar su efecto es importante reducir el consumo de productos que alteran su salud, como el alcohol, los alimentos procesados altos en azúcares y las grasas saturadas. Asimismo, es fundamental evitar la ingesta de antibióticos y otros fármacos cuando no son estrictamente necesarios, llevar una vida activa y mantener una buena salud emocional.