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Quienes practican actividad física, ya sea a nivel profesional o recreacional, corren riesgo de padecer lesiones que afecten el sistema músculo esquelético. Según la forma en que se produzcan se dividen en:

Lesiones agudas: suceden de forma accidental y repentina. Entre ellas se destacan los esguinces, las roturas de ligamentos y las fracturas. 

Lesiones crónicas: se caracterizan por aparecer de forma periódica como resultado del esfuerzo continuado. Las más comunes son las tendinitis (inflamación de los tendones) y los desgarros fibrilares (rotura de las fibras musculares).  

Si bien hay lesiones que son inevitables, existen ciertas medidas preventivas que pueden garantizar un entrenamiento más seguro y prevenir su aparición. Por ejemplo: 

  • Calentamiento previo y elongación: antes de cualquier actividad física es importante precalentar para prevenir molestias musculares como calambres, contracturas, distensiones y desgarros. Del mismo modo, al finalizar la actividad se recomienda elongar para mejorar la circulación y evitar futuras lesiones. 
  • No realizar sobreesfuerzos: los especialistas recomiendan comenzar a ejercitarse de forma gradual, aumentando las cargas y las repeticiones de a poco y siempre con el asesoramiento de un entrenador profesional. 
  • Usar calzado apropiado: esto no solo ayudará a prevenir resbalones o caídas sino que evitará lesiones por sobrecarga. Es importante consultar al médico traumatólogo para que recomiende el mejor tipo de calzado para cada actividad. 
  • Hacer ejercicios de prevención: ciertos ejercicios de equilibrio y fuerza pueden ayudar a fortalecer los ligamentos para prevenir lesiones como esguinces o la rotura de ligamentos de la rodilla y el tobillo.
  • Hidratarse bien: antes, durante y después de la actividad física. 
  • Usar equipamiento de protección: los impactos frecuentes en los deportes de contacto requieren el uso de equipo protector como canilleras, rodilleras o cascos que pueden prevenir lesiones óseas como fracturas, fisuras y otros traumatismos. 

Siguiendo estos consejos será más fácil disfrutar del ejercicio sin temor a padecer lesiones.