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Cada 28 de mayo se celebra en todo el planeta el “Día Internacional de Acción por la Salud de la Mujer”. Esta efeméride tiene como objetivo reafirmar las políticas que garanticen la salud de las mujeres, abordando las múltiples causas de enfermedad y muerte que las afectan, y trabajando en pos de mejorar su atención, prevención y tratamiento.

En nuestro país, las principales causas de muerte en la mujer adulta son las enfermedades cardiovasculares, el cáncer de mama y de útero, la enfermedad crónica de las vías respiratorias bajas y la enfermedad de Alzheimer. 

Pensando en esta fecha tan especial, repasamos los controles preventivos necesarios en cada etapa de la vida de las mujeres:

Niñas: Además de las consultas periódicas con el pediatra de cabecera y del cumplimiento del calendario de vacunación, es indispensable estimular la actividad física, una dieta balanceada y hábitos saludables. 

Preadolescentes: Desde 2011, en nuestro país se incluyó en el calendario de vacunación la vacuna contra el Virus del Papiloma Humano (VPH) a partir de los 11 años, para prevenir el cáncer de cuello de útero. En esta etapa también es importante que las preadolescentes reciban información sobre el cuidado y respeto sobre su cuerpo y el de los demás. 

Adolescentes: al tratarse de un momento en el que muchas mujeres comienzan su vida sexual, lo recomendable es comenzar con los controles ginecológicos anuales, incluyendo Papanicolaou, colposcopía, ecografía mamaria y, en caso de que el profesional lo considere necesario, ecografía transvaginal para detectar alteraciones y posibles anomalías. 

Entre los 20 y los 35 años: se deben realizar los primeros controles de glucemia y colesterol. Además, se recomiendan exámenes dermatológicos ante cualquier cambio de lunares o manchas en la piel. Teniendo en cuenta los antecedentes, hábitos y características físicas, es posible que el profesional requiera una radiografía de tórax (especialmente en fumadoras) y un ecocardiograma (si hay antecedentes de afecciones cardíacas). 

A partir de los 35 años: la Sociedad Argentina de Mastología recomienda que a esta edad se realice la primera mamografía (en mujeres asintomáticas y sin antecedentes familiares de cáncer de mama). Este estudio debe realizarse todos los años a partir de los 40 años. Quienes sí presentan antecedentes, deben comenzar los controles 10 años antes de la edad en la cual se detectó la enfermedad en su familiar. 

A partir de los 50 años: Es habitual que en esta etapa se realicen algunos estudios complementarios como ergometrías y eco doppler para evaluar el sistema cardíaco, así como densitometrías para prevenir la osteoporosis. Además, deben realizarse controles para detectar de forma precoz el cáncer de colon, como análisis de sangre oculta en materia fecal y colonoscopías.

Si bien cada etapa tiene sus propios controles y riesgos, es fundamental que cada mujer cuente con un médico de cabecera y se realice al menos un chequeo general al año (que incluya análisis de sangre y orina). Además, es importante recordar que llevar una alimentación saludable, realizar actividad física de forma regular y controlar el estrés son claves imprescindibles para una vida plena y saludable a cualquier edad.